domingo, 13 de diciembre de 2009

Efecto Hawthorne

Hace algún tiempo leí un artículo que hablaba de un estudio realizado para evaluar el efecto que tiene sobre la productividad una serie de factores como el sueldo, los niveles de luz, el descanso, etc. Se comprobó que aumentando el nivel de intensidad luminosa en el entorno de los trabajadores, se aumentaba la productividad. Sorprendentemente, cuando se disminuyó la intensidad luminosa la productividad también aumentaba. Y lo mismo pasaba con prácticamente todos los aspectos que se fueron cambiando.

Al final del estudio, se concluyó que la auténtica causa de la mejoría en el desempeño es la sensación de los trabajadores de estar siendo atendidos por el propio estudio. A este efecto se le conoce como efecto Hawthorne, por haber sido realizado, entre 1927 y 1932, en la Hawthorne Plant de la Western Electric Company en Cicero, Illinois.

Seguí buscando información, porque me había parecido algo muy interesante, y me encontré con un análisis también llamativo: el estudio suponía un cambio en el día a día de los trabajadores. En general, la gente llega a aburrirse con un trabajo monótono. De hecho, hay empresas, como Fujitsu, que tienen como normal introducir algún aspecto experimental en todos sus proyectos, para romper así con la rutina de sus trabajadores.

Personalmente, creo que al final todo se puede resumir en un solo concepto: motivación. Muchas veces escuchamos: “se me ha pasado el día volando”. En mi caso, eso siempre pasa ante tareas que realmente me gustan, al afrontar nuevos retos, ante cambios en el equipo a favor de la mejora continua, etc. Estoy convencido de que, siguiendo la línea de una entrada anterior, convenientemente motivados un equipo puede conseguir grandes logros. Por tanto, debe ser un tema a tener en cuenta cómo motivar el equipo.

I can accept failure, everyone fails at something. But I can't accept not trying.
Michael Jordan

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