viernes, 19 de abril de 2013

Si das mucho las gracias te salen granos

    Muchas veces reflexionamos sobre un tema en los momentos menos esperados, y a mí me pasó en mi boda...

    Estaba hablando con unos amigos y comenté que me consideraba un tipo con suerte, porque he estado en varios equipos y las cosas siempre me han ido bien. Algunos comentaron que no me subestimara, que por algo sería. Pero yo insistía que no era subestimarme. Sé que me queda mucho por aprender y mucho camino por recorrer, pero estoy orgulloso del que ya he hecho. Aún así, reconozco que debo mucho a las personas con las que he tenido el placer de trabajar y reconozco que he tenido suerte de poder formar parte de buenos equipos.

    Por otro lado, al finalizar la fiesta nos despedimos de las personas que seguían trabajando allí. El DJ nos dijo agradecidos que era la primera vez en cinco años que llevaba trabajando en bodas que le hacían un regalo. Lo normal en las bodas es regalar algo a los invitados, y nosotros consideramos oportuno tener un detalle también con parte del equipo que hizo que ese momento fuera maravilloso. Nuevamente, soy consciente de la cantidad de horas que mi mujer (qué bien suena ;) ) y yo dedicamos a elegir a los profesionales que intervendrían, a seleccionar cada pequeño detalle, ... Pero sabemos que para nosotros fue una noche maravillosa gracias también a cada una de las personas que intervinieron, desde los invitados que hicieron un esfuerzo para acompañarnos hasta las chicas que hicieron pasar un momento genial a los niños, etc etc etc

    A veces, dar las gracias públicamente puede parecer un gesto de debilidad. Pero yo no lo veo así. En esta sociedad, y mucho menos en mi profesión, los Llaneros Solitarios no aportan gran cosa, en comparación a las personas que saben formar parte de algo.  Creo que una de las razones de que me hayan ido bien las cosas es porque siempre (o casi siempre) he sabido reconocer que soy una parte de un algo y he sido consciente de la importancia del resto de ese algo.

    Muchas veces cuesta reconocer que no hemos escalado la montaña solos. A mí me encanta saber que tanto en lo personal como en lo profesional, siempre hay alguien dispuesto a escalarla conmigo.

    ¿Son estas sólo palabras? Pues por una parte sí... al igual que el papel, el blog aguanta todo lo que queramos poner. Puede que no haya sido consecuente con lo que digo o que lo olvide en un futuro. Por otra parte no, porque aunque no sea un santo, sí que intento ser consecuente y siempre he intentando reconocer los méritos de los otros. Hay otras entradas en el blog con agradecimientos, como esta, y además, para predicar con el ejemplo, la foto del final... Los agradecimientos son para mí algo importante al que le dedico tiempo. Por ejemplo, llevar una camiseta en la mochila varios días, mientras recorríamos París, hasta ver el momento de sacar la foto adecuada para lanzar un guiño a un grupo con el que he aprendido mucho, es mi manera particular de dar las gracias a las personas que lo hicieron posible y sobre todo que lo han estado haciendo permanente. Por varios motivos he descuidado este grupo, pero sin olvidar su importancia para mí y sin dejar de pensar que volveré a dedicarle el tiempo que se merece.


6 comentarios:

  1. No creo que salgan granos aunque si es cierto que a mucha gente parece que le da alergia :-) Lo que sí es cierto que siempre gusta que te agradezcan las cosas, aunque sea simplemente por hacer tu trabajo, por acompañar a alguien, por preocuparte por los amigos,.. recuerdo la boda de una amiga de Málaga, al mes me llamó para darme las gracias por asistir, fue uno de los detalles más bonitos que recuerdo.

    Mu chula la foto aunque me hubiera gustado más con otra camiseta (también negra por cierto) ;-P

    Besitos y nos vemos el lunes

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  2. Mariluz, al igual que los besos, estas cosas se deben regalar. Si lo pides o lo esperas, pierde parte del encanto. Mejor dejarse sorprender... Estate atenta al facebook y entenderás lo que te digo :P

    Muchas gracias por dejar un comentario, que eso también gusta.

    Besotes y hasta el lunes.

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  3. Jajajaja, como mola la camiseta de AgileCanarias en el Louvre!!!

    Este artículo de los agradecimientos me recuerda un capítulo del libro de Randy Pausch, "La última lección", si no lo has leído seguro que te gusta, creo que es de los de tu estilo :-)

    Un abrazo.

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  4. Jajaja, sabes que soy muy impaciente pero no has entendido lo de la foto con la camiseta...

    No iba por el agradecimiento a agile canarias iba por lo de que vas a volver a dedicarle tiempo :-)

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  5. Pues lo apunto. Ahora estoy con "Tu mundo en una servilleta" que lo vi en un comentario de tu blog y me gustó lo que leí sobre él.

    Un abrazo

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  6. Ahhh Mariluz, pues no lo había cogido por ahí. El tema no es dedicar tiempo, sino dedicar el que las cosas se merecen o el que yo creo que merecen. Por eso quiero ver cómo nos va en esta nueva etapa, que me voy dando cuenta que en estos temas casi siempre es mejor decir que no a pedir perdón.

    Besotes

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