domingo, 20 de noviembre de 2011

Liderazgo

Foto de Freerange
El liderazgo es un concepto realmente complejo. No podría escribir mucho más sobre ello de lo que ya hay en la Wikipedia. Pero sí que puedo hablar sobre las personas que para mí reflejan el mejor ejemplo que haya podido ver de líderes natos: mis padres.

Casi todos los niños quieren a su padre. Yo además siempre he tenido la suerte de admirar al mío. Supo educarnos desde el respeto, no desde el miedo (no recuerdo ni una sola bofetada, torta...). Nos inculcó unos valores y nos enseñó a luchar por nuestros sueños desde el ejemplo. Nos enseñó a caminar con sus pasos no con sus palabras, siendo siempre consecuente con sus principios.

Es un hombre que no se limita a hablarnos de valores, sino a practicarlos. Se esfuerza para ser una referencia en la familia, y lo hace muy bien. Además se ha dejado la vida trabajando para que tengamos lo necesario para seguir el camino que él nos ayudó a marcar.

Evidentemente, alguien como él no afrontaría solo su mayor proyecto, la familia. Siempre ha sabido hacer un gran equipo con una mujer extraordinaria: mi madre. Ella se ha encargado de que siempre hayamos estado arropados por el calor de la familia. Con la cálida y firme mano de una madre que siempre ha estado ahí para marcar el rumbo cuando, como todos los niños, nos desviábamos de él. Nunca ha mostrado cansancio a la hora de ayudarnos a dar un paso más hacia nuestras metas.

En varias etapas tuvo que combinar el trabajo con el hogar y nunca buscó excusas para estar siempre ahí, para ser un foco en nuestras vidas, un refugio cuando lo necesitamos.

El más claro ejemplo del resultado de sus valores, de sus cualidades como líderes de mi familia, es que a día de hoy, aunque ya hace algunos años que me he independizado, sigo consultando con ellos las decisiones importantes y sigo contando con su apoyo. Siguen siendo capaz de motivarnos y de animarnos, no porque sean nuestros padres, no por el "cargo que ocupan", sino porque son una referencia.

Otro buen ejemplo es que nunca han antepuesto sus intereses. Por ejemplo, como para muchas madres, el que me fuera de casa, y encima me fuera a otra isla, no fue nada fácil para mi madre. Pero nunca intentó disuadirme de mi decisión, intentó que sus sentimientos no fueran un lastre y fue una de las personas que más me apoyó. Cada vez que aparece un bache en su camino, vuelve a ser un ejemplo para nosotros. Siempre con una palabra de ánimo, siempre con ganas de seguir adelante, siempre optimista...

Para mí eso es el liderazgo, la capacidad de alentar a una persona a conseguir unos objetivos, sin usar para ello una posición privilegiada, sólo con su ejemplo, con sus valores, con su trabajo...Y es exactamente lo que mis padres han hecho realmente bien.

sábado, 5 de noviembre de 2011

¿Sumas o restas?

Foto de reuben4eva
Este lunes vi que en TVE2 estaban entrevistando a Álvaro González-Alorda. No pude ver la entrevista completa (por desgracia), pero escuché una frase que quedó grabada en mí: “Hay dos tipos de personas, los que te dan gasolina y los que te la quitan”. Álvaro la había escuchado en una reunión y creyó que era fantástica...yo también lo creo. Y probablemente haya calado tanto, probablemente la siga recordando perfectamente (pese a mi maltrecha memoria) porque encaja perfectamente con mi, cada vez mayor, convicción de que somos tóxicos con nosotros mismos y con los demás. Entenderás lo que quiero decir...

Constantemente estoy comentando con mi pareja que señalar los problemas realmente no aporta mucho, lo que nos hace avanzar son las soluciones. No somos conscientes, pero al día estamos lanzando demasiados mensajes negativos, y al mismo tiempo los recibimos casi sin darnos cuenta. ¿Te has parado a analizar esto?. Te pongo un ejemplo:

En Diciembre un amigo (y compañero de trabajo) y yo haremos parte de El Camino Primitivo. Al hablarlo con la gente, muchos me dicen que en esa época hará mucho frío, que nos mojaremos, que a ver si nos van a robar en los albergues... El otro día, cuando se lo conté a un amigo me dijo, con un tono alentador: "¡Qué guapo! Eso con dos perras vas a Decatlhon y consigues un buen equipo para el frío, la lluvia y el viento...porque también deben tener en cuenta el viento".

Puede que no seamos ni conscientes, pero la diferencia es abismal. En el primer caso, simplemente se limitan a señalar los obstáculos. En el segundo, no sólo me ofrecía soluciones, sino que estas me las comentó antes que el propio problema. Para una persona que dude, que no lo tenga realmente claro, estar escuchando constantemente los problemas con los que se puede encontrar, puede ser la razón para desistir.

También podemos ver un ejemplo en dos posturas típicas ante una propuesta. Imagina que propones a tus amigos/compañeros hacer X los jueves. Piensa en estos dos tipos de respuestas, que seguro que ya has escuchado alguna vez:
  • Los jueves no puedo, tengo que (poner aquí cualquier motivo). (Como diría Joaquín Sabina, este es un punto final de los finales, al que no le siguen dos puntos suspensivos).
  • Los jueves no puedo, tengo que (poner aquí cualquier motivo). Pero cualquier otro día, cuando quieras. Incluso lo podemos hacer por la tarde para que venga más gente...(Y aquí sí que le siguen dos puntos suspensivos)
Puede que en ambos casos, los que responden estén en las mismas condiciones. Puede que tengan las mismas ganas de participar. Puede que si le propones al primero hacerlo otro día, acepte de buena gana. Pero el caso es que uno se limita a lanzar un mensaje negativo, a señalar un obstáculo. El segundo refleja una situación y ofrece alternativas, soluciones.

Incluso es más frecuente bromear en negativo que en positivo. "No te despistes, que cuando te des cuenta te pega la patada" (referido a la pareja), "Aprovecha ahora que luego se acabaron las aficiones, el dormir..." (referido a los futuros hijos)...

Tampoco debemos caer en el error de convertirnos en unos temerarios. De ignorar los problemas, de no mirar los obstáculos. Pero podemos cambiar radicalmente el mensaje sin ser inconscientes. Podemos señalar el obstáculo, pero sin usar un mensaje negativo, acompañándolo de alternativas. En esta entrada explican perfectamente la diferencia entre una persona positiva, un optimista y una persona negativa. Me permito copiar una parte, ya que lo explica mejor de lo que yo pudiera hacerlo:

Optimista es aquella persona que está convencida que todo va a salir bien. Una persona positiva es aquella que está buscando lo mejor de lo que hay. Es decir, lo que hace es ante una situación difícil es sacar los aspectos favorables, se centra en poner toda la atención, todo el foco, en la solución y en la oportunidad; la persona que toma el punto de vista negativo se regodea, pone toda la atención en el problema y no puede encontrar una solución aunque la tenga delante de sus narices.

En la entrada también comentan como adoptar una postura positiva, si bien no nos va a curar, sí que puede ayudar mucho a la hora de afrontar una enfermedad. Y pese a todos los beneficios que una postura así puede aportar, no entiendo por qué tendemos a caminar en el sentido opuesto.

Pequeñas dosis de "veneno" cada día, puede matar un gran proyecto. Piensa en ello y decide qué mensajes quieres escuchar... Decide qué mensajes quieres transmitir.