jueves, 30 de junio de 2011

Cuando descubrí que no era quien creía ser...

Ayer asistí a una conferencia sobre coaching de la mano de Silvia Guarnieri, y aunque dijo muchas cosas interesantes, hubo algo que aún resuena en mi cabeza y produjo un cambio importante en mí, o por lo menos eso quiero pensar.


Todo empezó con una anecdota. Nos contó que hace tiempo ella pensaba que nunca tendría un perro. Creía que no podría soportar tener en casa un animal sucio, que lo llenaría todo de pelo… Pero su hija le insistió tanto que acabaron teniendo uno (del que se ocuparían su marido y la niña). Al poco tiempo de tenerlo, el perro enfermó y ella no sabía ni que hacer para que se recuperara. Lo pasó realmente mal. El perrito ya reconocía el ruido de sus tacones cuando llegaba a casa, se había integrado y ella no soportaba verlo mal. En ese punto pensó: no soy la mujer que pensaba que era. ¿Cuántas mentiras más me he creído sobre mí misma? Pensaba que jamás podría tener un perro y ahora mírenme... A partir de ahí empezó a mirar las cosas desde otro punto de vista. Siempre creyó que no tenía madera de emprendedora y se embarcó en negocios, etc. etc.


Esa historia me hizo pensar en una frase que espero releer con frecuencia: NO soy todo aquello que he intentado sinceramente y no conseguí. Puedo llegar a ser todo lo demás.

jueves, 23 de junio de 2011

¿Nosotros o ellos? El test de los pronombres de Reich

Robert Reich es un político americano (fue secretario de trabajo durante la presidencia de Bill Clinton) ideó un test bastante ingenioso para medir la salud de una organización. Al hablar con un empleado escucha atentamente los pronombres que usan para referirse a la empresa. Si usan "nosotros" es síntoma de que se sienten parte de algo importante y con significado.

Puedes consultar la entrevista hecha a Reich aquí. La parte en la que pone "I'm not going to do one extra thing for this company that I don't have to do." la he escuchado en varias ocasiones. Con esta filosofía desde luego la empresa es difícil que llegue lejos, o por lo menos, que llegue a donde podría llegar.

Afortunadamente, yo uso el nosotros... ¿y tú? ;)